Esther P.J.
Estuve en un taller de la Molona en Septiembre y fue una experiencia maravillosa.
Sólo escucharla ya es una auténtica gozada, por cómo transmite, una crack además haces cosas en grupo y asumes el papel por lo que la experiencia es en primera persona. Lo más importante para mi fue aprender a ponerme en la piel de mi hijo al darme cuenta de lo que realmente podría sentir cuando no lo hacia.
Muy enriquecedor, hay que hacerlo si o si.